Después de que los israelitas dejaron Egipto, viajaron a lo largo del país de los moabitas en su camino hacia la tierra prometida (Números 22:1). El rey de los moabitas tenía miedo de los israelitas y pidió a un profeta llamado Balaam que los maldijera (vv. 3-6). Cuando Balaam se dirigía para hacerlo, “un ángel de Jehová” lo detuvo, con una espada en su mano (vv. 22-23). Sin embargo, este ángel no hizo lo que habríamos esperado que hiciera: mencionar quien era. Esto puede parecer extraño para los lectores modernos que están acostumbrados a conocer los nombres de los ángeles, como Gabriel, Rafael y Miguel. Sin embargo, los ángeles en los primeros libros del Antiguo Testamento casi nunca son nombrados.1
Como lo ha señalado la erudita bíblica Carol A. Newsom, “en contraste a los escritos posteriores”, los textos de antes de la destrucción de Jerusalén por los babilonios “casi no muestran interés en los mismos mensajeros celestiales. No están individualizados en ninguna manera. Ellos no tienen nombres personales”.2 Los ángeles tienen un papel importante en los 29 capítulos de estas porciones de la Biblia anteriores al exilio.3 En todos estos ejemplos, los ángeles son referidos simplemente como un “ángel de Dios” o un “ángel de Jehová” excepto en algunos ejemplos cuando el ángel es descrito como “el Ángel que me redime de todo mal” (Génesis 48:16).4
De hecho, incluso a veces es difícil distinguir la diferencia entre un ángel y Dios mismo. En Éxodo 3:2-4, por ejemplo, “el ángel de Jehová” apareció a Moisés “en una llama de fuego en medio de una zarza… Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta gran maravilla, por qué causa la zarza no se quema. Y… lo llamó Dios de en medio de la zarza y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí”. En estos versículos, algunos podrían decir que el “ángel de Jehová” realmente era Dios mismo.5 Finalmente, los ángeles nombrados llegarían a ser más comunes. En el Libro de Daniel y el Nuevo Testamento, uno empieza a encontrar ángeles siendo referidos por su nombre, pero cuando Lehi dejó Jerusalén, los textos bíblicos rara vez registraron los nombres de los ángeles.6
Uno puede ver este patrón de ángeles sin nombre a lo largo del Libro de Mormón también.7 Los ángeles son mencionados 145 veces en el Libro de Mormón, pero sus nombres nunca son mencionados.8 Lo más cerca que un lector puede conocer la identidad de un ángel es en Alma 8:15, en la cual un ángel le dice a Alma hijo que era el mismo ángel que se había manifestado a él antes. Tal como en el Antiguo Testamento, los ángeles en el Libro de Mormón son conocidos simplemente como un “ángel del Señor [o Jehová]” o un “ángel de Dios”.9 Debido a que Lehi dejó Jerusalén alrededor del año 600 a. C., tiene sentido que el Libro de Mormón refleje esta manera más antigua de ver a los ángeles, aunque sea sorprendente para los lectores modernos.
La manera en que los ángeles son representados en el Libro de Mormón y el Antiguo Testamento nos recuerda una verdad importante: la identidad de la persona hablando verdades en ocasiones es menos importante que la verdad que está siendo pronunciada.
En la vida, a menudo nos encontramos en situaciones donde estamos siendo enseñados por varias personas. Algunas de estas personas pueden ser hermanos y hermanas ministrantes compartiendo un mensaje o miembros de nuestras congregaciones dando un discurso en una reunión sacramental. En otras ocasiones, podríamos aprender de las palabras sabias de un niño pequeño o un abuelo. En ocasiones, incluso las palabras de los extraños pueden ser sorprendentemente impactantes.10 Sin embargo, en todos estos casos, enfocarse más sobre el mensajero que en el mensaje puede causar que perdamos algo importante.
Al escuchar con el Espíritu a quienes nos rodean, sin importar su identidad, podemos aprender verdades profundas de las personas con las que interactuamos cada día. Las personas que tuvieron encuentros con ángeles en el Antiguo Testamento y el Libro de Mormón no registraron los nombres de los ángeles que se estaban comunicando con ellos. Pero eso no importó. Lo que importaba es que eran mensajeros de Dios, enviados a decirles algo importante.
El ángel que se comunicó con Balaam habló por Dios y Balaam lo trató como corresponde, independientemente de su identidad real. Podemos hacer lo mismo en nuestras propias vidas, escuchando cuidadosamente a aquellos alrededor de nosotros y aplicando las verdades que nos enseñan en nuestras propias vidas, sin importar quienes son.
Book of Mormon Central en Español, “¿Por qué afirma Mormón que ‘se aparecieron ángeles… a hombres sabios’? (Helamán 16:14)”, KnoWhy 187, (21 de agosto de 2017).
Donald W. Parry, Angels: Agents of Light, Love, and Power (Salt Lake City, UT: Deseret Book, 2013).
Jeffrey R. Holland, “El ministerio de ángeles“, Liahona, noviembre 2008, 29–31.
Versículos |
Título / Nombre del Ángel |
Mensaje |
---|---|---|
Génesis 16:7-11 | Ángel de Jehová | Le dice a Agar que regrese a casa y que Jehová bendecirá a su posteridad |
Génesis 19:1, 15 | N/A | Ayudó a Lot a escapar de Sodoma |
Génesis 21:17 | Ángel de Dios | Salvó a Ismael de la muerte |
Génesis 22:11, 15 | Ángel de Jehová | Salvó a Isaac de la muerte, bendijo a Abraham con posteridad |
Génesis 24:7, 40 | N/A | Ayudó al siervo de Abraham a encontrar una esposa para Isaac |
Génesis 28:12 | N/A | Ángeles ascendieron y descendieron en la escalera de Jacob |
Génesis 31:11 | Ángel de Dios | Le dijo a Jacob en un sueño que regresara a Canaán |
Génesis 32:1 | Ángeles de Dios | Conoce a Jacob, presumiblemente lo ayuda en su próximo encuentro con Esaú |
Génesis 48:16 | El Ángel que me redime de todo mal | Jacob le pide a este ángel que bendiga la posteridad de José |
Éxodo 3:2 | Ángel de Jehová | Le dice a Moisés que Él liberará a los israelitas de Egipto |
Éxodo 14:19 | Ángel de Dios | Protegió a los israelitas de los egipcios |
Éxodo 23:20, 23 | N/A | Llevaría a Israel al lugar que Jehová preparó |
Éxodo 32:34 | N/A | Iría delante de los israelitas |
Éxodo 33:2 | N/A | Expulsaría a los habitantes de la tierra |
Números 20:16 | N/A | Jehová mandó a un ángel a sacar a los hijos de Israel de Egipto |
Números 22:22–35 | Ángel de Jehová | Le dijo a Balaam que solamente dijera lo que Él le dijo |
Jueces 2:1-4 | Ángel de Jehová | Le dijo a los israelitas que dejaría a los cananeos en la tierra |
Jueces 5:23 | Ángel de Jehová | Maldijo a Meroz por no ayudar con la guerra |
Jueces 6:11–12, 20–22 | Ángel de Jehová | Le dijo a Gedeón que fuera a pelear contras los madianitas |
Jueces 13:6–21 | Ángel de Jehová | Le dijo a la esposa de Manoa que tendría un hijo |
2 Samuel 24:16–17 | Ángel de Jehová | Casi destruye Jerusalén |
1 Reyes 19:5–7 | Ángel de Jehová | Le da comida a Elías, le dice que vaya a Horeb |
2 Reyes 1:3, 15 | Ángel de Jehová | Le dijo a Elías que dijera al rey de Samaria que iba a morir |
2 Reyes 19:35 | Ángel de Jehová | Mató a gran parte del ejército asirio |
1 Crónicas 21:15–30 | Ángel de Jehová | Casi destruye Jerusalén |
2 Crónicas 32:21 | N/A | Mató a gran parte del ejército asirio |
Salmo 78:49 | N/A | Dios envió ángeles entre la gente para castigarlos |
Isaías 37:36 | Ángel de Jehová | Mató a gran parte del ejército asirio |
Isaías 63:9 | Ángel de su faz | Salvó a los hijos de Israel |
Daniel 3:28 | N/A | Salvó a Sadrac, Mesac y Abed-nego |
Daniel 6:22 | N/A | Cierra la boca del león para salvar a Daniel |
Oseas 12:4 | N/A | Jacob venció al ángel |
Zacarías 1:9–19 | Ángel de Jehová | Da a Zacarías una guía de una visión y pide a Jehová que tenga misericordia de Jerusalén |
Zacarías 2:3 | N/A | Le dice a Zacarías que Jerusalén prosperará de nuevo |
Zacarías 3:1–6 | Ángel de Jehová | Le dijo a Josué, el sumo sacerdote, que guardara los mandamientos |
Zacarías 4:1–5 | N/A | Le dice a Zacarías que Zorobabel reconstruiría el templo |
Zacarías 5:5–10 | N/A | Guió a Zacarías a través de una visión |
Zacarías 6:4–5 | N/A | Presentó a Zacarías algunos espíritus |
1. Para conocer sobre los ángeles en general, véase Donald W. Parry, Angels: Agents of Light, Love, and Power (Salt Lake City, UT: Deseret Book, 2013).
2. Carol A. Newsom, “Angels”, en Anchor Bible Dictionary, ed. David Noel Freedman, 6 vols. (New Haven, CT: Yale University Press, 1992), 1:250.
3. Véase el apéndice. Véase también, Taylor Halverson, “The Path of Angels: A Biblical Pattern for the Role of Angels in Physical Salvation“, The Gospel of Jesus Christ in the Old Testament, The 38th Annual BYU Sidney B. Sperry Symposium (Provo, UT: Religious Studies Center, Brigham Young University, 2009).
4. Véase el apéndice.
5. Newsom, “Angels”, 1:250.
6. Newsom, “Angels”, 1:252.
7. Para conocer más sobre la función de los ángeles en el Libro de Mormón, véase Book of Mormon Central en Español, “¿Por qué algunas veces Dios envía ángeles para ayudar a las personas? (Alma 24:14)“, KnoWhy 360 (10 de mayo de 2018); Book of Mormon Central en Español, “¿Por qué afirma Mormón que ‘se aparecieron ángeles… a hombres sabios’? (Helamán 16:14)”, KnoWhy 187 (21 de agosto de 2017).
8. Eldin Ricks’s Thorough Concordance of the LDS Standard Works (Provo, UT: FARMS, 1995), 41–42.
9. Concordance of the LDS Standard Works , 41–42.
10. Para conocer más sobre cómo los demás pueden ser como ángeles en nuestras vidas, véase Jeffrey R. Holland, “El ministerio de ángeles” Liahona, noviembre 2008, 29–31.
Traducido por Central del Libro de Mormón
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